
Un corto de animación en su sentido más amplio: anima a la lectura, a la vida, a compartir, a soñar...

Os invito a buscar quince minutos de tiempo, pero tiempo no apurado. Tiempo suelto y no enjaulado -como diría María Elena Walsh, para disfrutar de esta delicia. ¡Merece la pena! Pincha aquí
0 pasajeros:
Publicar un comentario en la entrada